Alguna vez nos hemos topado con alguna película que abusa de este recurso tecnológico o ocasiones nos preguntamos ¿Realmente era necesario?

Para quienes no sepan o no estén familiarizados con las siglas CGI, no se preocupen, trataré de explicarlo de una manera breve y sin tanto tecnicismo. El término CGI se refiere a Computer-generated imagery que en español vendría siendo imágenes generadas por computadora. Partiendo de esto, podemos dejar en claro que esta definición simplificará todo y hará que el punto principal esta editorial sea un poco más sencillo de explicar.

A lo largo de la historia del cine, hemos sido testigos de grandes producciones que nos dejan con la boca abierta cuando de CGI se trata; Jurassic Park (una de mis favoritas) puede ser el claro ejemplo de un excelente trabajo, Terminator 2 no se queda atrás y así podemos mencionar muchos clásicos que cambiaron la forma de hacer cine y nos regalaron imágenes que aún seguimos disfrutando. “Avatar” de James Cameron le mostró al mundo lo que se puede generar a través de la computadora y aunque la película generó opiniones divididas es innegable que dio un paso más allá que cualquier otra película.

Dicho lo anterior, es momento de centrarnos en el tema principal de esta columna y ese es su excesivo uso ¿A qué me refiero? A que actualmente, muchas producciones cinematográficas optan por generar “paisajes falsos”, “personajes falsos” y “situaciones falsas”. Basta con un clic y creamos todo. No me malentiendan, no digo que el trabajo es sencillo, sino la acción de recurrir a este recurso parece ser la puerta fácil de las productoras. El debate no está en que si es correcto o no optar por la tecnología en concreto, lo que digo es que hay películas donde lejos de crear una “realidad”, provoca que soltemos la carcajada por el pésimo diseño, lo irreal de la forma o lo absurdo que se ve.

Y esto no se limita a películas de ciencia ficción o de terror, hablo de manera general. De hecho y como “dato curioso” (si es que se le puede poner un nombre) recién leí que en la pésima y limitada “50 sombras de Grey”se usó CGI para colocar vello púbico a la protagonista (perdón si lees esto mientras comes). Otros casos, como el famoso “Rey Escorpión” de “The Mummy Returns” nos hace cuestionar hasta donde hemos sobreexplotado este recurso. Películas como “Los Vengadores”, “El Planeta de los Simios” o “Batman v Superman” llevan el estandarte del CGI. Puede funcionar, si pero en muchos casos parece ser que no hay otra opción y se limitan a pésimos efectos.

No se trata aquí de comenzar una cacería o de prohibir el CGI, sino de reflexionar el tipo de cine que nos venden, consumimos y pedimos. Bien dicen por ahí que todo en exceso es malo, y sin duda esto lo es.

Posted by yash