Carlos Ruiz Zafón es un escritor español que se dedica a las obras de misterio y terror, su primer obra publicada –El Príncipe de la Niebla, 1993- fue un éxito y obtuvo el premio Edebé, usó el dinero del premio para irse después a Estados Unidos donde se dedicó a escribir guiones, claro; mientras logró sacar adelante las otras dos novelas que forman la Trilogía de la niebla –El Palacio de la Medianoche y Las Luces de Septiembre-, se consagró con su primer novela ‘para adultos’ con La Sombra del Viento –que ha sido una de las obras españolas más vendidas, traducida a numerosos idiomas ha logrado vender más de 10 millones de ejemplares y hasta se le ha pedido –casi de rodillas- que la hagan película, mas Ruiz Zafón se niega y dice:
“… que es imposible hacer una mejor película que la que uno va a ver cuando empiece a leer la novela”; por eso, “sería redundante, irrelevante y totalmente innecesario”.
He decidido que cambiaré las semanas musicales por las semanas de los libros. Se vale, se vale; y les voy a presentar uno de mis libros favoritos de Carlos Ruiz Zafón: El Príncipe de la Niebla.

He de confesar que este libro lo leí hace ya mucho tiempo, pero de alguna manera siempre lo tengo muy presente y me encanta recordarlo todo, desde sus personajes hasta la trama, la época en la que se envuelve, los paisajes que pinta Ruiz Zafón y el final.
Es uno de esos libros que cuando alguien te dice que lo leas lo tienes que leer –súper obligatorio-. Es un muy buen libro, y de cierta forma, ha sido catalogado como una de las mejores novelas juveniles por Carlos Ruiz Zafón. Yo lo hice así, una amiga me dijo que leyera el libro y me lo prestó, y desde que lo abrí lo devoré, me dio tristeza de cierta forma el leer la novela tan rápido –literalmente en una o dos sentadas pero no me arrepiento del poco tiempo que me tomó leerla, me ha dejado tanto que de cierta manera al leerla me sentía como si estuviera con un amigo.
La novela toma lugar en 1943 -durante la segunda guerra mundial-, en un pueblo a orillas del Atlántico. Cuando una familia llega a un pueblito costero, Max –el hijo de 13 años- nota algo extraño con aquel pueblo en la estación de trenes: el reloj no avanza.
“El nuevo hogar” de los Craver está rodeado de misterio. En él aún se respira el espíritu de Jacob, el hijo de los antiguos propietarios, que murió ahogado. Las extrañas circunstancias de esa muerte sólo se empiezan a aclarar con la aparición de un diabólico personaje: el príncipe de la Niebla, capaz de conceder cualquier deseo a una persona por un alto precio…
Es una de esas novelas que te atrapan desde el instante que lees aquellas potentes palabras, es una lectura sencilla y no muy pesada y tiene ese toque perfecto y preciso para atrapar a todos los lectores, y para que cada uno de ellos logre sacar lo que más quiera de la historia.
Lo recomiendo muchísimo y espero que se sientan atrapados por todos los misterios que ofrece El Príncipe de la Niebla, y si ya lo han leído espero que compartan conmigo la fascinación por esta historia, que tengan cariño por aquellos amigos que creamos al leerla y, de cierta forma; que hayan disfrutado el libro tanto como yo.
Y… ¡Corte!