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Kerouac: viviendo en el camino.

En el camino es una novela clásica de la literatura norteamericana, la cual en cuanto se comienza a leer tanto la historia como los personajes y las situaciones que en ella transcurren, hacen al lector sentirse familiarizado y “ganchado” ante lo que el protagonista narra a manera de  un “diario de viaje novelado”, tal vez porque precisamente son situaciones cotidianas las que le ocurren y que debido a las intervenciones de otros personajes se van convirtiendo en extraordinarias.

Publicada en 1957 y escrita a mediados de la década de los 40s por el escritor estadounidense de origen franco-canadiense Jack Keoruac (1922-1969), se convirtió rápidamente en una obra de culto entre la juventud de aquella época, deseosa de encontrar su lugar en un país que parecía perfecto pero que no les satisfacía espiritualmente.

 

En la novela se narran las aventuras principalmente de dos jóvenes: Sal Paradise y Dean Moriarty. Ellos y en ocasiones alguien de su grupo de amigos, ávidos de saber y descubrir el significado de sus vidas adultas deciden emprender diferentes viajes, primero a lo largo de Estados Unidos y luego por México, viviendo la vida en la carretera, haciendo autostop, deambulando por ella, en autos propios o hasta robados llegando a pequeños poblados, grandes ciudades y extraños lugares, los cuales son descritos con gran destreza.

Paradise es el alter ego del propio autor mientras que Moriarty está fuertemente basado en uno de sus grandes amigos en la vida real, así como figura clave entre la generación literaria de esta época, llamada Beat, él era Neal Cassady.

En el libro se relata de una manera espontánea, fluida y al mismo tiempo profunda mediante las vivencias de Paradise, la forma en que conoce a Moriarty. Y como se demuestra a lo largo de la trama: la forma en que van aprendiendo el uno del otro, fortaleciendo los lazos de una amistad que llega a asimilarse más a una hermandad de espíritu a pesar de poseer personalidades distintas.

 

No se trata de un relato moral, ya que los personajes son descritos con sus virtudes, extrañezas, vicios y defectos. Kerouac logra (aun con todo ello) elaborar un relato inspirador para el lector, en un mundo donde sin ninguna inhibición describe los desenfrenos que él y sus amigos vivieron en la vida real en esos escenarios rurales/urbanos y encontrándose con una galería de personajes tan humanos y extraños a la vez en un ambiente donde el sexo, las drogas y los pensamientos filosóficos se conjugan para impulsar sus deseos de encontrar la realización humana y espiritual.

Kerouac era un gran narrador y aunque la trama por momentos parece estancarse o avanzar lentamente, en opinión personal, pienso que precisamente en ello radica la belleza de la obra: un hombre relatando sus andanzas por la vida en la primer etapa de la adultez, acompañado de su libreta de apuntes, un modesto equipaje, poco dinero, sus más salvajes amigos, encontrándose con amores en ocasiones y experiencias tanto placenteras como sumamente deprimentes y tristes. De una forma inconsciente logró inspirar con su poéticas descripciones de América a muchas generaciones que llegaron con el paso de los años como por ejemplo a los Hippies, incluso mucho después, hasta nuestros días.

Otro aspecto a destacar, no solo en este libro sino en varias de sus obras es que aparecen personajes del círculo de amigos del autor bajo otros nombres, casi todos grandes pilares de la literatura de la generación Beat. Así es como el lector se llega a encontrar al ir “recorriendo en el camino” a Carlo Marx el introspectivo y sombrío poeta que no es otro  más que Allen Ginsberg, al Yonqui desenfrenado Elmer Hassel que en realidad fue el escritor Herbert Huncke o al excéntrico adicto y escritor viajero Old Bull Lee que en realidad fue el mismísimo William S. Burroughs entre otros, no fácilmente identificables.

Kerouac, Gingsberg y Burroughs

Comparto frases que me resultaron inspiradoras así como también descripciones interesantes en el libro:

En el Oeste había pasado una tercera parte de su vida en los billares, otra tercera parte en la cárcel, y la otra tercera en la biblioteca pública.

Sal Paradise (acerca de Dean Moriarty).

 

Pero necesitan preocuparse y traicionan el tiempo con falsas urgencias o, también, mostrándose simplemente ansiosos y quejosos; sus almas de hecho no tendrán paz hasta que encuentren una preocupación bien arraigada, y cuando la hayan encontrado pondrán la cara adecuada, es decir serán desgraciados.

Dean Moriarty (sobre las personas que van preocupadas por la vida).

 

Comprendí que eran las fotos que algún día mirarían asombrados nuestros hijos pensando que sus padres habían vivido unas vidas tranquilas, ordenadas, estables y levantándose por las mañanas a pasear orgullosos por las aceras de la vida.

Sal Paradise (acerca del futuro).

 

Estos individuos eran indudablemente indios y en nada se parecían a los Pedros y Panchos del estúpido saber popular americano…

Sal Paradise (sobre de los indígenas mexicanos).

 

Diré que era un auténtico maestro, y debe añadirse que tenía todo el derecho del mundo a enseñar porque se pasaba la vida aprendiendo; y lo que aprendía era lo que él consideraba y llamaba «los hechos de la vida», de los que se informaba no sólo por necesidad, también por afición.

Sal Paradise (acerca de Old Bull Lee).

 

Era simplemente un joven al que la vida excitaba terriblemente, y aunque era un delincuente, sólo lo era porque quería vivir intensamente y conocer gente que de otro modo no le habría hecho caso.

Sal Paradise (acerca de Dean Moriarty).

Denver, Nueva York, Nueva Orleans, San Francisco, Chicago, Nuevo Laredo, Sabinas HidalgoCiudad Victoria, Ciudad de México…son descritos por medio de la “prosa espontanea” del autor con fascinación:

Los adoquines cubiertos de barro y los troncos de Montana, los barcos fluviales destrozados, los antiguos letreros, la yerba y las maromas junto al río…

 

Finalmente, aunque el libro detalla los momentos más angustiantes y oscuros que  deja la vida “en el camino”, es recomendable leerlo por su dosis inspiradora. El buscar, el vivir, el disfrutar cada momento que el mundo nos brinda y que hoy en día hemos dejado en el olvido, desde una puesta de sol, la lluvia, verdes paisajes en la carretera, la interacción humana así como lo importante y poderoso de las cosas sencillas de la vida.

 

 

 

 

Acerca del autor

Aldo López

Acerca de mi persona les cuento que soy un apasionado de varios temas de investigación y entretenimiento, me fascina todo tipo de literatura que vaya desde los comics hasta las novelas de diferentes temáticas. Me gusta encontrar arte, creatividad o expresión en lo que observo y luego tratar de escribir sobre ello, investigar sobre personajes de ámbitos como la música, el cine, el arte e incluso históricos. También sobre las cosas o logros por los cuales son recordados e inmortalizados.

Soy originario del Estado de Tamaulipas, I.S.C. de profesión, escritor de afición e investigador por convicción.